Category Archives: Filosofía

On philosophical zombies

Are zombies conceivable?
I will argue that within a materialist-oriented version of Type-F monism, zombies are not conceivable because if the (proto)phenomenal properties (which constitute consciousness under this view) also constitute the intrinsic nature of the physical, then the zombie would have to experience in the same way a human does by means of its physical constitution.

On psychology

Water and Pain.
In the attempt to prove that water and pain are not reducible in the same way, I will adhere to the views of Kim, Kripke and Davidson. This is in order to show that although they may be arguing for different points, they share some ideas that will be presented as a unified line of thought in this particular question. They all seem to share my intuitions as to whether pain can be correlated with c-fibre firing in the same way that water is correlated with H2O; namely, we agree in that the relation is different in each case.
I will describe my point of view based on the views of these three authors because I need Kripke’s proof of the necessary truth of natural kinds, which is what Kim[1] uses in a different way to argue for multiple realizability as a proof for denying that pain is a scientific kind. As for Davidson, I will use his ideas of homonomic and heteronomic reductions to strengthen my point. All (or at least Kim and Davidson) agree in that psychology will not be a science. I like that point of view, however I will try to present it from my perspective.

[1] I take natural kinds as scientific kinds.

La semilla del lenguaje universal

Esto es el inicio de una idea que ha ido cambiando pero que es parte fundamental en mi manera de ver y entender al mundo. De los 3 lenguajes universales nada más me quedan 2, pero así es mejor…

“Arte, Humanidades y Ciencias. Los tres pilares del intelecto humano.
Las artes son la sublimación del espíritu y mientras que el espectador puede o no estar en situación estética con el objeto artístico, el artista ya llevó la obra a un nivel sublime, al menos para él, los demás que dan en otro plano; salvo cuando el artista, a través de su difusión es más conocido.
Las ciencias humanas intentan explicar al hombre en el tiempo y al tiempo mismo. Buscan explicar lo colectivo y lo individual en función de lo colectivo.
Las ciencias básicas sólo tienen la posibilidad epistemológica de tratar de fungir como las reglas del juego.
Me llama la atención como el conocimiento muchas veces se agrupa por tercias: yo, ello, superyo; ángulo recto, agudo u obtuso, etc.”

Estética

La estética de Adolfo Sánchez Vásquez me marcó: incluso hoy, su manera de ver la experiencia estética me parece de lo más atinado. Aquí mi interpretación de 2004 sobre su trabajo.

“La situación estética  es la relación sujeto objeto. El objeto no cumple, al menos en todo momento, una función estética; así como el sujeto no vive la experiencia estética en todo momento (no se comporta estéticamente en todo momento).
Los elementos rituales quedan fuera de mi situación estética ya que no me identifico con los símbolos, no significa que no pudiera entrar en situación estética si me preparara lo suficiente, pero de entrada, ir a una catedral o ver una pintura rupestre, es lo mismo que ver un tag grafiteado en la calle, ya que no me identifico con ninguna de estas manifestaciones rituales.
Factores objetivos: cuando la situación estética es independiente de la percepción del sujeto (¿es eso posible?) como sentir a dios al entrar en una catedral. Los factores subjetivos son aquellos que debe haber de parte del sujeto para concretar la situación estética como atención e interés; no dejarse absorber por la parte superficial de la obra.
Dato: lo grotesco es lo fantasioso, irreal o chistoso, y pone como ejemplo a Bosch.”

El inicio

Empecé a escribir en 2003. Creo que sin saberlo, como por instinto. De pronto me encontraba apuntando ideas, observaciones, memorias, impresiones…

Este post está aquí, y tiene esta fecha, para recordar el año y las ideas que detonaron mi pasión por escribir. Por ejemplo, a finales de octubre de ese año, tuve una idea que anoté como nota al pie de página, pero que me da mucha risa, por que al final, fue esa idea la que me llevó a estudiar filosofía: el fenómeno del espectro invertido de John Locke. Por supuesto que cuando lo pensé, sentí que había descubierto el hilo negro. Textualmente, así es como me lo planteé en aquél entonces.

“Ya creo más en la subjetividad, se me hace muy impresionante que llegue a tal grado en que existe una realidad por consciencia, y que lo único que mantiene todo el asunto coherente* son convenciones que aceptamos en conjunto, como humanidad que somos.
Ejemplos de esto son primero el habla, comunicación; las ciencias, que tanto anhelan explicar la “realidad”, al parecer no acaban de comprender que la realidad que inteligen es simplemente una aproximación que se pierde en la subjetividad del código mismo. Las mismas matemáticas, que son la cosa más cercana que tenemos para descubrir esta “realidad”, ya están dando pistas de la subjetividad intrínseca y de las posibilidades que tenemos de entendernos. Estoy citando el teorema de la incompletitud de Göedel, que básicamente dice que ningún sistema puede comprenderse a sí mismo en su totalidad.
La teoría del caos habla de las posibilidades infinitas y de las influencias del todo en las cosas más insignificantes.

*con coherente me refiero a que es lo que permite que nos entendamos; pisar suelo común, sin embargo, una pregunta que me llevo haciendo desde chico es ¿qué tal que el color que yo veo como verde es percibido cromáticamente distinto por los demás? Obviamente no lo pensaba con esas palabras pero la idea es que no importa el color sino el nombre que le asignamos a ese color. Un daltónico tiene un problema que puede estar más cerca del área de broca que del área visual; para todos los demás es una posibilidad, ya que una vez relacionando el nombre con el espectro de luz, todo lo demás es condicionamiento social. Con esto quiero decir que no importaría si un ejecutivo ve un traje de color amarillo fosforescente donde los demás vemos negro, ya que él fue educado con la línea de que los trajes negros son elegantes; el hecho de que en una boda este personaje viera a todos los hombres con trajes amarillo fosforescente puede ser molesto, tal vez ese señor viviría muy tenso por estar rodeado de esos colores, pero al fin y al cabo sería normal para él. Esto habla de lo subjetivas que se pueden volver las herramientas que construimos para luchar contra la subjetividad misma.
Esto me lleva a pensar en el caos, que como el negro bien apuntaba, se está poniendo de moda…”